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| LA
OPINIÓN DE GEORGE W. BUSH |
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George
W. Bush no se cortó un pelo en admitir que tendría la misma política
inflexible sobre la pena de muerte a su entrada en la Casa Blanca
que tuvo en Texas, donde ha presidido el récord de ejecuciones de
la historia de los EE.UU.
Así escuchamos en invierno del año pasado y antes de ser elegido lo
siguiente: "Yo apoyo la pena de muerte, creo que es una medida que
ayuda a salvar vidas".
En los seis años que estuvo al frente de la gobernación de Texas,
fueron ejecutadas 152 personas. Sólo en el 2000, pasaron por las manos
del verdugo 40 presos, el último de los cuales fue Claude Howard Jones,
un asesino de 60 años.
La última vez que en los Estados Unidos se había ejecutado tanta gente
como en Texas había sido en 1862, cuando la caballería ordenó que
se liquidara a 35 indios en Minnesota.
A Bush parece no conmoverle las peticiones nacionales e internacionales
contra la ejecución de casos tan sonados como el de Karla Faye Tucker,
conocida como la "asesina del pico", por cuya vida pidieron hasta
grupos ultraconservadores del partido Republicano, como la iglesia
de Pat Roberson. Fue la primera mujer ejecutada en Texas en más de
un siglo, pero Bush no mostró contemplación, aún habiendo recibido
una carta del papa Juan Pablo II.
Eso sí, Bush cree a ciegas que en Texas nunca se ejecutó a una persona
que no se lo mereciera. Para convencerse de lo contrario, tendría
que mirar a la Florida, el estado que gobierna su hermano Jeb, donde
el pasado invierno, se descubrió que los análisis genéticos de un
condenado a muerte, que murió de cáncer antes de su cita con el verdugo,
determinaron que el preso había pasado 11 años en la cárcel injustificadamente.
Se llamaba Frank Lee Smith, y nunca pudo probar su inocencia ante
una corte.
En los Estados Unidos, sin embargo, la pena de muerte sigue siendo
todavía demasiado popular. El último sondeo sobre el tema reveló que
el 66% de la gente sigue pensando que es un buen método para castigar
a criminales. Pero, en 1984 ese apoyo era del 80% .
Actualmente, en Estados Unidos hay más de 3.600 presos condenados
a la pena capital, de los cuales 21 están en el corredor de la muerte
por haber violado la legislación federal promulgada por los presidentes
Ronald Reagan y Bill Clinton, por lo que la concesión de la medida
de gracia para con estos presos depende directamente del presidente
de la nación, y no del gobernador de un Estado, como es habitual.
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| Firmas
online |
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off Cain es una organización sin ánimo de lucro
que quiere sensibilizar
a la opinión pública y hacer una recolecta de firmas
online para presentar a las Naciones Unidas. No
lo dudes y firma. |
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| ¿Sabías
que? |
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| En
1999, el 85% de todas las ejecuciones de las que se ha tenido noticia
se llevaron a efecto en China, Irán, Arabia Saudí, la República Democrática
del Congo y Estados Unidos. |
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